**La Nube Tristona y la Semilla de la Gratitud**
Había una vez una nubecita gris llamada Tristona. ¡Ay, qué tristeza! Donde iba, todo se ponía gris y lloraba sin parar. Las flores bajaban sus pétalos y los niños guardaban sus juguetes. Un día, una mariquita roja, muy chiquitina, le dijo: «Nube Tristona, ¡mira qué bonitas son las gotitas que riegan las flores! ¡Y qué suave el viento que te empuja! ¡Y qué rico el sol que te calienta después!». Tristona miró a su alrededor. ¡Era cierto! Había cosas buenas. Empezó a decir «Gracias» por el sol, por las flores, por el viento. Y de pronto, ¡zas!, sus lágrimas se volvieron gotitas de rocío brillantes, y la nubecita ¡se llenó de arcoíris! Desde ese día, Tristona sabía que buscar lo bueno, aunque sea chiquitín, la hacía brillar.
**Preguntas sobre el cuento:**
1. ¿Cómo se llamaba la nubecita? 2. ¿Qué hacía la nube Tristona cuando estaba triste? 3. ¿Quién ayudó a la Nube Tristona? 4. ¿Qué crees que aprendió la Nube Tristona al final del cuento? 5. ¿Cómo crees que se sintió la nube cuando se llenó de arcoíris? 6. ¿Qué cosas bonitas puedes agradecer tú hoy en tu día?
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