Villaprisma: aventuras de emociones es un serial de educación emocional para 6.º de Primaria: en Villaprisma todos los personajes son figuras geométricas y cada uno representa una emoción. Cada miércoles, un capítulo nuevo con una herramienta para gestionar las emociones.
Capítulo 6: La bandeja de Vergo. Vergo vive un momento de gran vergüenza al tropezar en el comedor, pero la profesora Prisma lo ayuda a cambiar su perspectiva. A través de una herramienta de reflexión, Vergo descubre que equivocarse es una oportunidad para crecer y recupera su confianza.
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Personajes: Vergo (un pentágono rosa), Prisma (un prisma de cristal (la profesora)), Sol (una esfera amarilla). Emoción: vergüenza.
La bandeja de Vergo
El comedor del Colegio Arcoíris era un hervidero de colores y sonidos. Sol, la esfera amarilla, repartía risas mientras compartía sus uvas, y Chispa, la estrella naranja, hablaba tan rápido que casi se olvidaba de masticar. En medio de aquel bullicio, Vergo, el pequeño pentágono rosa, caminaba con paso vacilante. Sostenía su bandeja de metal con una concentración absoluta, evitando mirar a los lados. Sus bordes rosados brillaban con un tono suave, pero su mente estaba llena de cálculos: «un paso, otro paso, no mires a Ira, no tropieces con los pies de Celi».
De repente, un cordón suelto y una pequeña mancha de puré en el suelo se aliaron contra él. El pie de Vergo resbaló y, en un segundo que pareció eterno, la bandeja salió volando. ¡CLAN-CLAN-PUM! Los espaguetis dibujaron un mapa rojo sobre el suelo blanco y el vaso de agua estalló en mil gotas brillantes. El silencio cayó sobre el comedor como una manta pesada. Vergo sintió un calor súbito que subía desde su base hasta su vértice superior; sus cinco lados se tiñeron de un fucsia intenso y su cuerpo vibró con un hormigueo eléctrico.
Algunas figuras empezaron a reírse, especialmente Celi, el hexágono lima, que no pudo evitar una carcajada nerviosa. Vergo no esperó a que nadie dijera nada. Con el corazón latiendo en sus aristas, salió corriendo hacia los baños, sintiendo que todos los ojos de Villaprisma se clavaban en su espalda como alfileres. Se encerró en el último cubículo, se hizo un ovillo y deseó ser invisible. «Soy un desastre», pensó, mientras el fucsia de su cara se oscurecía. La vergüenza era como una sombra que le impedía respirar con normalidad.
Unos golpes suaves sonaron en la puerta. Era la profesora Prisma. Su cuerpo de cristal reflejaba luces tranquilizadoras. —Vergo, sé que ahora mismo preferirías ser un círculo para rodar lejos de aquí —dijo con voz dulce—. Pero quiero contarte un secreto: la primera vez que di clase, tropecé con mi propia túnica y proyecté un arcoíris al revés sobre el techo. Todos se rieron. Yo quería que la tierra me tragara, pero me di cuenta de algo importante: un error es solo una señal de tráfico que dice ‘por aquí no, prueba de otra forma’.
Vergo salió lentamente. Prisma le explicó la herramienta: «Los errores son para aprender». —Primero —dijo Prisma—, respira y acepta que ha pasado. Segundo, pregúntate: ¿qué he aprendido? Y tercero: ¿qué haré la próxima vez? Vergo lo pensó. Aprendió que no debía mirar al suelo con tanto miedo y que debía atarse mejor los cordones. Al racionalizarlo, el calor fucsia de su cuerpo empezó a bajar hasta recuperar su color rosa suave. El error ya no era una catástrofe, sino una lección de física y atención.
Con la cabeza alta, Vergo regresó al comedor. Ayudó a limpiar el desastre y, cuando Sol le preguntó si estaba bien, Vergo sonrió y dijo: —¡Claro! Solo estaba comprobando si los espaguetis sabían volar, pero parece que prefieren el suelo. Todos rieron, pero esta vez fue una risa compartida, no de burla. Vergo se sentó a comer, entendiendo que equivocarse es la única forma de mejorar. Al final del día, su cuaderno de dibujo tenía un nuevo boceto: un pentágono con alas de espagueti, el recordatorio perfecto de su aprendizaje.
🧰 Herramienta: Los errores son para aprender
Identifica qué ha pasado sin juzgarte, pregúntate qué lección puedes sacar de la situación y planea qué acción diferente tomarás la próxima vez.
¿Lo has entendido?
- ¿Qué síntomas físicos sintió Vergo cuando se le cayó la bandeja?
- ¿Por qué Vergo decidió esconderse en el baño en lugar de recoger la comida?
- ¿Qué historia le contó la profesora Prisma para que Vergo se sintiera mejor?
- ¿Cómo cambiaron los colores de Vergo a lo largo de la historia según lo que sentía?
- ¿Por qué crees que el sentido del humor ayudó a Vergo a superar su vergüenza al final?
🖍️ Para colorear
Cómo montar el minilibro
Imprime la primera hoja en A4 apaisado, dóblala por la mitad a lo largo y después en cuatro, corta la línea roja del centro y forma el librito. La segunda hoja es la misma escena para colorear: cada personaje tiene su color (Sol amarillo, Ira rojo, Calmo verde, Tris azul, Miedi morado, Vergo rosa, Chispa naranja, Frusti gris, Celi lima y Val dorado).
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